marzo 2, 2024

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Santa Fe, Argentina

Bonzi: “El básquet es todo para mí y lo amo”

El básquet de Santa Fe tiene muchas historias lindas para contar de gente que tiene sobre sus espaldas un largo recorrido. Porque todos son parte de él, en este caso a la vera de un rectángulo integrando una mesa de control.

Claudia Bonzi lleva más de 25 años como planillera y/o cronometrista. En un alto de sus vacaciones accedió a charlar con MP Digital para repasar su historia en la disciplina.

“Jugué en CUST desde las 5 hasta los 13 años. También jugaron mis hijas y ahora mi nieto Hernán. Compartí momentos muy bonitos y lo que más recuerdo de mi época de jugadora es lo que me decía y entrenador y le digo a mi nieto: apuntale al cuadrado que siempre entra”.

Más adelante, recordó que “me presenté en su momento a rendir en la Asociación e inicié el camino, saqué el 98% sobre el 100% de aquel examen. La mutación del papel a lo digital fue mejor, te cuesta al principio pero una vez que le agarrás la mano todo es más sencillo”.

Así como los protagonistas lo juegan y los entrenadores o árbitros lo viven a su manera, desde una mesa de control también se perciben emociones. “El partido se ve de una forma distinta, con otra perspectiva. Muchas veces uno le dice por ejemplo a un árbitro, eso no fue falta, brinda una opinión. Todo forma parte también de la relación que tengo con ellos”.

Para Claudia también el último año, por ejemplo, fue transitar un camino muy especial porque le tocó ser parte de juegos con su nieto dentro de una cancha. “Me encanta verlo jugar, le doy consejos, es zurdo como todos en la familia, es alto. Le digo que use su cuerpo, que no se ponga mal si no le salen las cosas. Le veo futuro”, disparó.

Bonzi es palabra autorizada para expresar una opinión del básquet femenino y su avance. Al respecto, subrayó: “Está en pleno crecimiento, yo jugaba con las hermanas Goncebat, nos reecontramos siempre con chicas que jugamos, a mí siempre se me viene el recuerdo de Alicia Goncebat, era la madre de todas”.

En la parte final, no dudó en enfatizar que “el básquet es todo en mi vida. El año pasado me invitaron a jugar en Paraná pero me queda lejos. Hace poco, la Asociación me mandó a Kimberley a un partido y antes estaban las chicas del Maxibásquet. Faltaba una y me preguntaron si quería jugar. Obvio que prendí porque me encanta y amo el básquet”.