Boca sufrió un duro revés al perder 1-0 con Vasco da Gama en La Bombonera en el partido de ida de las semifinales de la Copa Sudamericana y quedó obligado a ganar en Brasil para remontar la serie y soñar con el título.
Sin Leandro Paredes lesionado, Rodolfo Arruabarrena soprendió en la formación con la inclusión de Williams Alarcón en el mediocampo y el ingreso de Enner Valencia en lugar de Miguel Merentiel en el ataque.
Boca tomó la iniciativa en el primer cuarto de hora con ataques por las bandas como principal arma ofensiva ante un rival que supo esperar sin desesperarse e intentó aprovechar las transiciones rápidas cada vez que pudo.
El elenco brasileño encontró en la banda derecha del Xeneize terreno fértil a espaldas de Leandro Lozano y a los 25′ lo explotaría para ponerse en ventaja: Andrés Gómez centró ante la marca tardía del lateral, Adson le ganó el duelo a Facundo Herrera y marcó el 1-0 de la visita.
El Xeneize terminó el primer tiempo sin remates al arco carioca, sin embargo Arruabarrena no realizó modificaciones para la segunda mitad.
La ausencia de Paredes evidenció a un Boca faltó de organización y que comenzó a sufrir cada vez que perdía la pelota. A los 54′ encontró su primera ocasión clara en un centro de Blanco que le salió al arco y pegó en el palo.
A los 58′, el Vasco mandó a la cancha a Sebastián Villa en lugar de Alarcón.
De forma insólita, los brasileños se quedaron con un hombre por la expulsión de Andrés Gómez a los 64′ luego de ver dos veces la tarjeta amarilla ¡en cinco segundos!
El colombiano primero no dejó jugar un tiro libre, fue amonestado y empujó al árbitro que enfureció, le mostró nuevamente la tarjeta amarilla y la roja.
Fuente: El Gráfico


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