El recuerdo de la temporada 2014/15 cobra fuerza justo cuando Quimsa y Gimnasia de Comodoro Rivadavia vuelven a cruzarse en una final de la Liga Nacional. Aquella consagración marcó un antes y un después para la Fusión, que conquistó su primer título tras una campaña dominante de principio a fin. Hoy, con ambos nuevamente cara a cara —tras eliminar a Boca y Ferro respectivamente—, la memoria invita a repasar cómo se construyó aquel equipo campeón.
El conjunto dirigido por Silvio Santander fue mucho más que un campeón: fue una máquina competitiva. Con un récord de 56 victorias y apenas 13 derrotas, Quimsa combinó la mejor defensa y uno de los ataques más eficaces de la temporada. La identidad estaba clara desde el inicio: intensidad, transición y un grupo con objetivos comunes que entendió rápidamente su rol dentro del sistema.
La base del éxito estuvo en un armado inteligente. Jugadores como Nicolás Aguirre, Gabriel Deck, Diego García y Robert Battle se complementaron con piezas clave como Leonardo Mainoldi, quien se sumó en la recta final. La mezcla de experiencia y juventud, junto con el crecimiento exponencial de Deck y el liderazgo del Penka, le dieron al equipo un sello distintivo que lo hizo prácticamente imparable.
Fuente: Básquet Plus


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