En una de las mayores sorpresas del año en los deportes de combate, Sean Strickland volvió a romper todos los pronósticos y derrotó por decisión dividida a Khamzat Chimaev para convertirse nuevamente en campeón del peso medio de la UFC.
El combate, disputado en el Prudential Center de Newark y seguido por la Agencia Noticias Argentinas, tuvo todos los condimentos de una pelea histórica. Strickland no solo le arrebató el cinturón al hasta entonces invicto Chimaev, sino también el aura de invencibilidad que había convertido al checheno en uno de los peleadores más temidos de toda la compañía.
Durante los primeros asaltos, la pelea pareció desarrollarse exactamente bajo el libreto esperado. Chimaev dominó con sus derribos, el control contra la jaula y la presión física característica de su estilo. El ruso-checheno llevó la iniciativa y parecía encaminado a otra victoria contundente.
Sin embargo, el desarrollo cambió de manera drástica cuando “Borz” comenzó a sentir el desgaste físico. El tanque de combustible empezó a vaciarse y Strickland encontró allí la oportunidad perfecta para crecer en la pelea.
El estadounidense, instalado desde hace años en Las Vegas y conocido tanto por su estilo frontal como por su personalidad histriónica, ajustó su estrategia, comenzó a conectar con precisión el jab y llevó el combate al terreno que más le convenía: el intercambio de pie.
A partir de allí, la resistencia y constancia de Strickland comenzaron a inclinar la balanza. Chimaev apenas pudo concretar otro derribo en el cuarto asalto y terminó sufriendo el ritmo impuesto por su rival, que fue ganando confianza minuto tras minuto.
Finalmente, los jueces decretaron la victoria de Strickland por decisión dividida, un fallo que seguramente abrirá el debate entre fanáticos y especialistas, pero que marcó el final de una intensa rivalidad verbal que había calentado la previa durante semanas.
Tras el anuncio oficial, la tensión quedó atrás. Del odio y los cruces mediáticos se pasó al respeto absoluto: Chimaev aceptó el resultado sin protestas e incluso fue quien ayudó a colocar el cinturón sobre la cintura del nuevo campeón.
De esta manera, Sean Strickland vuelve a reinar en la división mediana de la UFC y firma otra de las victorias más impactantes de su carrera.
Fuente: NA

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