Treviso atravesaba una situación crítica a fines de diciembre de 2025, ocupando el último lugar de la tabla con apenas dos victorias en doce partidos. En ese contexto, el club decidió apostar nuevamente por Marcelo Nicola, un nombre muy ligado a la historia de la institución, tanto por su pasado como jugador como por su etapa previa como entrenador.
El rafaelino regresó a un equipo que conocía bien, especialmente por su paso en la histórica Benetton Treviso, donde brilló entre 1998 y 2004. Durante esa etapa consiguió títulos importantes, como dos ligas italianas, tres Copas Italia y una Copa Saporta, además de ser finalista de la Euroliga, consolidándose como uno de los referentes del club.
Ya como entrenador, Nicola contaba con experiencia en distintas ligas europeas, incluyendo equipos como Murcia, Rytas, Forli, Gipuzcoa y Scafati. Su llegada a Treviso no solo significó un desafío deportivo, sino también un regreso emocional a una institución con la que mantiene un fuerte vínculo, convirtiéndose además en uno de los pocos entrenadores argentinos en ligas de primer nivel en Europa.
Su impacto fue inmediato y notable: Treviso logró una remontada impresionante en la segunda mitad de la temporada, asegurando la permanencia en la Serie A gracias a un cierre con seis victorias en los últimos siete partidos, el último ante un rival directo como el Cantú. El trabajo de Nicola transformó a un equipo condenado al descenso en uno de los más competitivos del tramo final, firmando así una de las grandes hazañas de la temporada.
Fuente: Básquet Plus

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