Real Madrid sufrió pero logró imponerse de local por 92-84 a la Virtus Bologna. Fue un buen partido de los argentinos: Facu Campazzo sumó 12 puntos y 4 asistencias; Deck terminó con 9 tantos y 5 rebotes y, por último, Luca Vildoza aportó 15 puntos y 5 asistencias en el elenco perdedor.
Los italianos comenzaron dominando gracias a un Edwards inspirado, mientras que los blancos, con Hezonja y el inagotable Campazzo, lograron mantener la diferencia controlada, cerrando el primer cuarto a solo un punto de desventaja.
En el segundo cuarto, el Madrid mejoró notablemente en defensa y abrió un parcial de 9-0, aunque Edwards volvió a liderar a la Virtus para mantener la presión. Sergio Llull apareció en momentos clave para encender al Palacio y darle ventaja a los locales, que se fueron al descanso con una ligera diferencia gracias a un triple de Campazzo sobre la bocina.
El tercer cuarto se caracterizó por la igualdad y la intensidad defensiva de ambos equipos. La Virtus aprovechó algunos despistes del Madrid para acercarse, pero un triple sobre la bocina de Deck permitió a los blancos cerrar el periodo con ventaja y mantener el control del marcador. Aun así, el juego mostró cierta falta de fluidez en ataque y un Palacio menos intenso de lo habitual.
En el último cuarto, Edwards volvió a liderar a la Virtus y puso a prueba la ventaja blanca, pero el Madrid supo igualar la energía y manejar los momentos clave. Los triples consecutivos del equipo de Chus Mateo aseguraron la victoria, consolidando a los madridistas en los puestos altos de la Euroliga.

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