Pablo Prigioni analizó lo ocurrido ante Uruguay en la durísima derrota de local 44-61 luego del partido y dejó estas reflexiones:
“Obviamente para hacer un análisis del juego hay que volver a ver el partido y estar más calmos, pero está claro que nuestra ofensiva hoy nos dejó un poco tirados. Defensivamente nos habíamos propuesto dejar a Uruguay en 60 puntos y lo conseguimos, pero claramente en ofensiva nunca pudimos tener un ritmo. No pudimos correr, casi no anotamos en transición, contra los cambios nos frenamos mucho, tiramos 13% de tres puntos, muchos de los cuales fueron abiertos. Algunos forzamos, pero otros no. Y es difícil tirar 13% y por eso el bajo score. Si no corrés, no podés meter tiros abiertos es complicado. Perdimos el juego de posesiones. Ellos tuvieron casi 10 más que nosotros, no pudimos rebotear. Nos costó mucho el rebote ofensivo, contra 12 de ellos. Tiraron mejor, hicieron mucho mejor las cosas y nos tiene que servir para cuando nos defiendan de esa manera. Circular mejor el balón, tocar, jugar la siguiente acción”.
“Lo positivo es que dejamos a otro rival abajo de 70 puntos. Los dejamos en 61 y eso es muy positivo porque nuestra identidad está basada en la defensa hace tiempo. Pero lo ofensivo no funcionó. Nosotros cuando dejamos a los rivales en ese número siempre tenemos opciones de ganar el juego, pero hoy en ningún momento encontramos una manera sostenible de anotar y por eso la diferencia”.
“La ventana tiene dos juegos. Terminó el primero, pasamos página y mañana ya estamos volcados al lunes. De hecho, parte del staff se ocupó de Panamá. Estoy convencido que vamos a estar preparados para competir el lunes”.
“No hay nada en particular que me moleste. Creo que los chicos se encontraron con una de esas noches donde la bola no entra, te empezás a frustrar…jugás en casa, querés hacerlo bien y te vas diluyendo. Creo que jugamos con un pace muy bajo, con muy poco movimiento de balón. Se los dije a los chicos en el descanso. Somos un equipo mucho mejor de lo que estamos haciendo ofensivamente. Intentamos que se destrabaran un poco, que corrieran, porque eso dificulta a veces la defensa contraria, pero no lo pudimos hacer. Me voy con sabor amargo porque los chicos juegan muchísimo mejor ofensivamente de lo que pudimos mostrar hoy”.

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