La fiesta de Belgrano parece no tener fin. Apenas una semana después de conquistar el Torneo Apertura, el conjunto cordobés volvió a sacar a relucir su carácter y sobrevivió a una noche que parecía terminar en decepción. En el Estadio Único Madre de Ciudades, empató 2-2 frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy sobre el cierre del partido y luego se impuso en la definición por penales 4 a 2 para meterse en los octavos de final de la Copa Argentina.
Cuando el reloj marcaba los últimos instantes del encuentro y la eliminación parecía inevitable, apareció Emiliano Rigoni. El delantero, que había ingresado desde el banco, aprovechó una pelota dentro del área y marcó el 2-2 en tiempo de descuento, desatando el delirio de los hinchas celestes y llevando la definición a los penales.
Desde los doce pasos volvió a surgir la figura de Thiago Cardozo. El arquero contuvo dos remates y fue clave para que el Pirata se quedara con la clasificación. A eso se sumó la efectividad de los ejecutantes cordobeses, que no fallaron en los momentos decisivos y permitieron extender el gran presente que atraviesa el equipo dirigido por Ricardo Zielinski.
Más allá del resultado, el partido fue uno de los mejores de esta edición de la Copa Argentina. Ambos equipos jugaron con intensidad, generaron situaciones constantes y ofrecieron un espectáculo vibrante. Con Franco “Mudo” Vázquez como conductor, Belgrano mostró pasajes de muy buen fútbol y fue superior durante buena parte del encuentro, aunque el conjunto jujeño respondió con ataques directos y mucha eficacia.
Fuente: Diario Panorama

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