En la margen izquierda del Sena, en lo que unos años después sería el conglomerado de rascacielos de La Défense, el santafecino propinó al cubano- mexicano, una golpiza que duró seis rounds y forzó que el retador no se levantara de su banco cuando volvió a sonar la campana.
Noticias Relacionadas
Mirco Cuello sin rival: Tomoki Kameda no quiere viajar a Kirguistán y se bajó
Tirante fue el único ganador en el Masters 1000 de Miami
Dogos XV se hizo fuerte bajo la tormenta y venció 32-22 a Peñarol